Cambio de bajantes, ¿cuándo es necesario hacerlo?

Ninguna comunidad de vecinos se libra, tarde o temprano, de realizar un cambio de bajantes en el edificio comunitario. Y es que se trata de una instalación vital para el correcto funcionamiento y mantenimiento del edificio.

Tener las bajantes en buen estado es una garantía que nos evita tener que soportar malos olores o humedades recurrentes, ya que estas se encargan tanto de conducir las aguas residuales como las pluviales.

Cambiarlas a tiempo

Así pues, uno de los primeros signos de alerta deben ser los olores desagradables o las humedades, especialmente si se detectan próximos a la ubicación de las tuberías bajantes o de los canalones encargados de recoger y evacuar el agua de las lluvias.

Asimismo, si se observa un mal funcionamiento del inodoro o de la pila, podemos estar ante un problema con las bajantes. Y es que si uno o varios vecinos acostumbran a arrojar basura al retrete, o incluso pinturas, ácidos o disolventes, puede ser causante de atascos. Y es que, paradójicamente, estos últimos también se quedan incrustados en las paredes de las tuberías y merman su capacidad de evacuación.

Por último, construcciones muy antiguas, como aquellas realizadas con fibrocemento o que no hayan sido revisadas en años, deben ser reformadas con urgencia no sólo por motivos operativos, sino también de salud.