Sustitución de tuberías de plomo en edificios

Aún suele ser relativamente habitual encontrarse con construcciones y edificios que utilizan tuberías de plomo. Se trata por lo general de viviendas o locales construidos hace varias décadas, cuando aún no se conocían todos los efectos negativos que este material tiene para la salud.

Es por ello necesario realizar una sustitución de tuberías de plomo por conductos de otros materiales inocuos, que son los que se utilizan en la actualidad en el terreno de la fontanería.

Un elemento perjudicial para la salud

Como indicábamos arriba, el plomo se vino utilizando hasta mediados del siglo XX en la construcción de la grifería de los edificios. No fue hasta los años 70 cuando Europa y Estados Unidos comenzaron a regular su utilización, ya que estudios de la época atribuían al plomo inorgánico ciertas propiedades cancerígenas

De hecho, estudios posteriores han confirmado estas investigaciones, indicando una especial incidencia en los niños.

Contacta con CACHER ASISTENCIAS

Si vives en un edificio antiguo es posible que las tuberías sigan siendo de plomo. No esperes más y solicita una visita por parte de los operarios de CACHER ASISTENCIAS. Ellos identificarán si se trata de este caso, retirarán las tuberías de plomo y realizarán una sustitución del material.

Cambio de bajantes, ¿cuándo es necesario hacerlo?

Ninguna comunidad de vecinos se libra, tarde o temprano, de realizar un cambio de bajantes en el edificio comunitario. Y es que se trata de una instalación vital para el correcto funcionamiento y mantenimiento del edificio.

Tener las bajantes en buen estado es una garantía que nos evita tener que soportar malos olores o humedades recurrentes, ya que estas se encargan tanto de conducir las aguas residuales como las pluviales.

Cambiarlas a tiempo

Así pues, uno de los primeros signos de alerta deben ser los olores desagradables o las humedades, especialmente si se detectan próximos a la ubicación de las tuberías bajantes o de los canalones encargados de recoger y evacuar el agua de las lluvias.

Asimismo, si se observa un mal funcionamiento del inodoro o de la pila, podemos estar ante un problema con las bajantes. Y es que si uno o varios vecinos acostumbran a arrojar basura al retrete, o incluso pinturas, ácidos o disolventes, puede ser causante de atascos. Y es que, paradójicamente, estos últimos también se quedan incrustados en las paredes de las tuberías y merman su capacidad de evacuación.

Por último, construcciones muy antiguas, como aquellas realizadas con fibrocemento o que no hayan sido revisadas en años, deben ser reformadas con urgencia no sólo por motivos operativos, sino también de salud.